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Estofado de invierno de verduras

diciembre 19, 2020

Estofado de invierno de verduras

Para celebrar el principio de nuestra nueva vida, he preparado un estofado vegano, bajísimo en hidratos y grasas. Un plato de esos que rebosan salud, y a la vez reconfortan (porque sigue siendo invierno, y alimentarse de ensaladas hasta marzo destempla solo pensarlo): un estofado. Los estofados tienen poco truco: una cocción lenta y nada de revolver con la cuchara, para que no acabe siendo un armageddon verduril. Podéis poner o quitar ingredientes a vuestro antojo (echad un vistazo a lo que orbita por el cajón de las verduras de vuestra nevera, seguro que hay algo a punto de fallecer que podemos salvar), pero si le añades 12 patatas, un vaso de aceite y media vaca a lo mejor ya no es TAN ligero. Tal vez esos restos de pavo que se han quedado en el congelador no son un mal plan para los que creen que si no hay carne, no es comida, pero al resto os animo a disfrutar esta receta tal y como es: vegetariana y llena de matices.

La calabaza, la zanahoria y el boniato ligeramente dulces, las alcachofas tiernas, la frescura el hinojo, la textura carnosa de la seta. Pero para mí lo mejor llega cuando te encuentras un diente de ajo y lo chuperreteas. Ay, qué delicia.

 Ingredientes para 4 raciones 

– 4 alcachofas

– 1 boniato grande

– 1 cebolla grande (2 si son pequeñas)

– 4 dientes de ajo

– 1 bulbo de hinojo

– 500 gramos de calabaza (una vez limpia y pelada)

– 1 nabo

– 3 zanahorias medianas

– 150 gramos de setas de cardo

– Medio vaso de vino blanco o tinto (yo usé tinto)

– 750 ml. de caldo de verduras (puede ser de pastilla)

– Una cucharada de pasta de miso (opcional)

– Media cucharadita de canela en polvo

– Media cucharadita de pimentón rojo dulce o picante

– Un pellizquito de comino en polvo o entero

– Una hoja de laurel

– Aceite de oliva virgen extra

– Sal

– Pimienta

Preparación

1. Pelar el boniato, las zanahorias, la calabaza y la cebolla y cortarlos en trozos grandes (si se hacen pequeños, al ser una cocción larga, se desharán y será más bien un puré). Darles un golpe a los dientes de ajo (sin pelarlos) y poner junto con las verduras en una cazuela con un chorrito de aceite de oliva. Rehogar a fuego medio unos 10 minutos dándole vueltas a menudo.

2. Pelar y cortar el nabo. Desechar la capa exterior y la base del bulbo de hinojo y cortar el resto en rodajas no muy finas. Limpiar las alcachofas de las hojas más duras y el tronco leñoso y partirlas en cuartos a lo largo. Limpiar y cortar las setas a lo largo. Añadir a la cazuela y saltear durante cinco minutos más.

3. Añadir el vino, subir un poco el fuego y dejar que evapore. Añadir la canela, el pimentón, el comino y la hoja de laurel y cubrir con el caldo de verduras previamente rectificado de sal. Si vais a poner miso, añadidlo ahora, previamente diluido en una taza del caldo.

4. Cocinar tapado y a fuego lento durante unos 45 minutos. Este tiempo es variable dependiendo del tamaño de vuestra cazuela y su profundidad, así que a partir de los 30 minutos pasad a saludar a las verduras de vez en cuando, añadiendo caldo si es necesario o destapando unos minutos la olla al final de la cocción para facilitar que se evapore el exceso de líquido. No tiene que quedar demasiado caldo, para que este se concentre, sea sabroso y tenga la esencia de las verduras.

Postre recomendado: No sé si estoy teniendo mucha suerte o este año hay una cosecha especialmente buena de mandarinas. Jugosas, dulces y fáciles de pelar, ¿hay un postre más adecuado para llevarse al trabajo?