Saltar al contenido

Hamburguesa de bonito con puré

diciembre 19, 2020

Hamburguesa de bonito con puré misterioso

La plancha y el tupper tienen una relación complicada, vaya eso por delante. Los filetes de pechuguita vuelta y vuelta que nos apañan cualquier cena o comida rápida y ligera en casa se convierten fácilmente en una suela de zapato incomestible después de pasarse unas horas en un tupper y ser recalentadas en un microondas. El horno, el estofado o la misma pechuga cocinada entera mantendrán mucho mejor su jugosidad y nos los podremos comer sin que, como decíamos de pequeños, “se haga bola”. Pero si hay un formato en el que estos dos conceptos se reconcilian, ese es la hamburguesa. Sobre todo si la preparamos en casa, primero porque controlaremos mejor la calidad de los ingredientes, segundo porque podemos prepararla a nuestro gusto y añadirle lo que nos apetezca (y la haga más jugosa) y tercero porque nos permitirá dar salida a alimentos que tengamos en la nevera o el congelador. Hoy he escogido el atún precisamente por eso, para optimizar los restos de un “llévate la pieza entera, nena, que te la arreglo” al que no me pude resistir y que llevaban ya unas semanas en el congelador. El truco es no cocinar demasiado la hamburguesa (especialmente si es de pescado), contando con que el toque de microondas hará parte de esa labor. Por eso mismo, es importante que no pase demasiado tiempo fuera de la nevera. Y recordad que el atún rojo está en peligro de extinción, usad bonito o algún otro pescado que esté como “recomendado” o “aceptable” en las listas de la WWF.

He llamado “puré al misterio” al acompañamiento porque realmente es un misterio que pueda estar tan bueno siendo tan sencillo y relativamente bajo en calorías. La proporción de patata que lleva es muy pequeña, pero al procesar el nabo con esta y la cebolla se consigue una mezcla con un sabor y una textura deliciosos, parecido al puré de patata pero mucho más ligero. Respecto a los ajos que le dan el toque final, otra buena manera de hacerlos es meter un par de cabezas de ajo enteras envueltas en papel de plata en el horno cuando lo usemos para cualquier otra cosa, durante una media hora. A ir envuelto no se mezclan los olores, y es increíble la cantidad de usos que se le pueden dar a este ajo asado.

Ingredientes para dos tupper

-300 gramos de atún (puede ser congelado o sustituirse por cualquier otro filete de pescado que tengamos orbitando por el congelador)

– 2 cebollas grandes

– una patata

– 2 nabos grandes (3 si son medianos)

– un chorrito de natra líquida para cocinar

– 8 dientes de ajo

– una cucharada de mostaza de Dijon (o la que más os guste)

– sal

– pimienta

– media cucharadita de miel (opcional)

– aceite de oliva virgen extra

Preparación

1.- Hervir o cocer al vapor los nabos, la patata y una cebolla pelados y cortados a cuartos unos 12-15 minutos.

2.- Poner los dientes de ajo en un cazo pequeño cubiertos de aceite de oliva virgen extra y confitar con el fuego al mínimo hasta que estén transparentes y algo dorados (vale la pena aprovechar y poner más, tanto los ajos como el aceite que queda son un complemento perfecto para perfumar una pasta, una carne a la plancha o unas verduras asadas).

3.- Picar la otra cebolla y caramelizarla en una sartén, ayudándonos si queremos con un poco de miel.

4.- Procesar el pescado en la picadora, mezclarlo con la mostaza y la cebolla caramelizada y salpimentar. Pasar por la sartén un par de minutos por cada lado y reservar.

5.- Cuando las verduras estén hechas, pasarlas por la batidora con un chorrito de nata líquida, sal y pimienta.

6.- Montar el tupper poniendo el puré debajo, encima la hamburguesa y los ajos, enteros o cortados a trocitos, coronando el plato. Tener fuera de la nevera el mínimo de tiempo posible.

Postre recomendado: La “naranja preparada” consiste en pelar uno de estos cítricos, cortarlo en rodajas y servirlo espolvoreado con un poco de azúcar y canela o cacao en polvo. Un pequeño detalle de los que hacen una gran diferencia.

Y para hacernos compañía mientras comemos, un vídeo sobre la importancia de soñar despierto. Una explicación sencilla y una colleja a nuestra “zona de confort”. Y además, es bonito, está bien planteado y hace pensar…